Se denomina congruencia a ese estado en el cual cada fibra de uno mismo está en acuerdo. Dondequiera que esté su atención, ella será indivisible. Tanto si está mirando la puesta del sol o cambiando una goma pinchada, ninguna parte suya presta atención a otra cosa. Ninguna parte susurra: "Pero tendrías que estar cocinando la cena" o " Debería haber controlado el aire antes". Ninguna parte se imagina cómo podría mejorarse la puesta del sol usando un color anaranjado más intenso, ni piensa en comprar neumáticos nuevos. Ninguna parte quiere moverse porque la posición de la espalda es apenas incómoda.Si Ud. relee esta descripción, notará que la congruencia está caracterizada por la ausencia de "operadores modales". No hay expresiones del tipo "Tengo que", "debería", "alternativas", "deseos", o "posibilidades" que obstaculicen lo que ud. está realizando en este momento.
En otras palabras, podríamos decir que se produce un colapso de todos los operadores modales, haciendo foco en este momento y excluyendo cualquier otra cosa. Si Ud. está realmente observando la puesta del sol o cambiando una goma pinchada de esta manera, Ud. puede, quiere, tiene y ha elegido hacer ESTO, y ninguna otra cosa.La congruencia es un estado maravilloso ya que no hay conflicto entre los diversos deseos u oportunidades, no hay que tomar decisiones, ni considerar diferentes alternativas, ni otra cosa que hacer. Muchas personas se refieren en términos místicos al estado de congruencia al definirlo como un estado en el cual "se es uno con el universo". Se dedica mucho tiempo y energía para lograr este estado encantador por ser tan cómodo y agradable. Sin embargo, la vida cotidiana nos plantea alternativas entre las cuales elegir. "¿Cuál de todas ellas me resultaría más placentera?" Nuestras múltiples necesidades y deseos ofrecen otra cantidad de oportunidades para la incongruencia. "¿Qué hago: debería comer ahora, hacer esa llamada telefónica o continuar leyendo este artículo?" La congruencia es un estado particularmente deseado por aquellas personas que están en un feroz conflicto consigo mismas, en donde sus partes luchan constantemente por alternativas que consideran de importancia para sus vidas. Una parte de la persona quiere entregarse a los chocolates, las drogas, las compras,o la conversación, mientras que otra parte percibe que las consecuencias futuras de estas acciones son indeseables, o que otras elecciones podrían ser mucho más satisfactorias. Las personas buscan congruencia cuando una incongruencia es importante, generalizada y de prolongada duración. En situaciones como ésta, resulta obvio el valor de alcanzar el estado de congruencia y en este sentido la PNL posee una cantidad de maneras efectivas de ayudar a que las personas solucionen satisfactoriamente sus conflictos.A veces, sin embargo, la búsqueda de la congruencia es llevada demasiado lejos y se convierte en algo sagrado, no sólo inalcanzable, sino también indeseable y que ocupa demasiado nuestra atención. ¿Qué pasaría si una persona estuviera siempre completamente congruente?Cada vez que cambiamos nuestra atención de una actividad hacia otra, hay un momento inevitable en el que atendemos a la vez a la experiencia presente y a aquélla a la que consideramos dedicarnos.
Esto sería imposible cuando la congruencia fuera completa. En el ejemplo antes mencionado sobre la puesta del sol , la persona totalmente congruente estaría del todo a merced de los cambios climáticos externos y tendría que sentarse allí hasta que cayera la noche.La elección de una de entre varias alternativas –ya sea entre deseos internos u oportunidades externas- siempre involucra comparar dos experiencias para poder así determinar cuál de ellas será probablemente más satisfactoria; y esto exige que la persona esté incongruente al menos por un momento. Si la congruencia fuera total, nunca podríamos elegir una nueva alternativa, cambiar para aprender algo nuevo, mirar hacia el futuro o rever el pasado, tener un nuevo pensamiento, ser capaces de entrar en la percepción del mundo de los otros. En un mundo verdadero, la congruencia total provocaría estásis, desdicha y una total dependencia de nuestro alrededor. Y de hecho la comodidad y simpleza de la congruencia es a menudo tan importante para nosotros que estamos bastante dispuestos a omitir alternativas, evitar decisiones, negarnos a considerar nuevas ideas, ignorar necesidades internas dispares, etc., con tal de alcanzarla.
Ésta sólo puede ser una solución temporaria, ya que el cambiante mundo de la experiencia finalmente se impone y la altera. Podemos ver estas invasiones como ajenas y peligrosas y dedicar mucho tiempo y esfuerzo a evitar o eliminar toda experiencia que no se adecúe a nuestro pequeño y rígido mundo congruente.
Es verdaderamente agradable establecer un equilibrio dinámico entre la congruencia y la incongruencia, como lo es también el poder apreciar plenamente la importancia y el valor de cada uno de estos estados. La congruencia nos permite concentrarnos plenamente en una experiencia de forma temporaria, ya sea para apreciarla en su totalidad y aprender de ella, o bien para llevar a cabo una tarea.
La incongruencia nos permite considerar las infinitas posibilidades y consecuencias que la vida continuamente nos ofrece. Para mantener este equilibrio, necesitamos comprender y apreciar muy bien ambos estados, tener formas de detectar diferentes tipos de desequilibrio, y de recuperar nuestro equilibrio cuando el desequilibrio es detectado.
|